16.1.08

Las Curvas, ministros de Allende, el Villegas y la campaña presidencial

Nuestra obsesión por el candidato a la presidencia Mr. Panzer ha llegado a tal nivel que viajamos a Chile sólo para presenciar como magistralmente inauguraba una muestra fotográfica en el Museo de Salvador Allende.

Aunque el Panzer estaba radiante, la omnipresente hija del ex mandatario figuraba mandoteando a medio mundo y la encargada de prensa del museo era y es un plomo, los familiares del fotógrafo uruguayo brillaban con su ausencia.

Al preguntar a la señora Allende (la diputada y dueña del trademark) por qué una muestra tan importante no contaba con alguien de la familia del fotógrafo ya fallecido, respondió -escuetamente y algo molesta- que “no se ocupaba de detalles menores“.

Bueno, no hay que ser muy cínico para darse cuenta de que la exposición era una excusa. Chile está en campaña presidencial.

Mientras degustábamos un buen vino (curioso que fuera de tan buena calidad), especulábamos si acaso el ex Presidente Allende le hubiese gustado que su nombre se usara como marca registrada por la diputada. No hay duda que no sólo el museo (impecable después de una carísima restauración) sino también la colección que los artistas donaron al pueblo de Chile (y no a la family pero, claro, eso es un detalle) es el fundo de la Isabel.

(Fotos tomadas por las Curvas y si no nos ganamos un Pulitzer con ellas es porque no hay buen gusto en el jurado...)

Observamos cómo le gritaba a unos pocos ex ministros de Allende para que se quedaran para la foto. “¡Oye, quédate, que no se me escape!” ordenaba a los señores. Logró la foto y estaba feliz.

El Panzer hacía lo suyo. Agobiado por la prensa, lucía compuesto. Respondía la preguntas sobre la FARC y la campaña casi sin tics nerviosos. Fue sólo cuando nos divisó que paró -por un solo momento- su cátedra y nos miró intensamente a los ojos.

No alcanzamos meter la cuchara porque un señor con cara de histérico nos empujó y con tono agresivo nos comandó que no nos apoyáramos en una cuestión que a todas luces parecía una barra negra. Sorprendidas, explicamos que no sabíamos que era una escultura. Eso bastó para que una señora con moño de abuelita (una tal Gracia Barrios) se pusiera al lado del histérico y en voz amenazante dijera “yo te ayudo proteger la obra“.

Luego, hubo el tradicional llamado a la guardia del recinto (quien fue lejos la más simpática de toda la tropa) y como la cosa tenía pinta commando conjunto, decidimos dar una vuelta por el segundo piso.

Ahí, nos encontramos con más bichos raros y entretenidos.

El chascón Villegas fue inmortalizado por la cámara oculta de las Curvas, cuestión que no le gustó y se acercó.
¿Nos conocemos?” nos dijo agriamente.
No” le dijimos.
Entonces, ¿Por qué nos saca fotos?
Porque es el más alto y mira lo lindo que salió“. Le mostramos la pantalla de la tecnología digital.
El señor estaba intrigado. “¿Quién eres?“.
Le contamos que no estábamos ahí por él sino por nuestra musa, el Panzer. Quedó sorprendido.

Así fue como conocimos al ex ministro de minería de Allende, Pedro Felipe Ramírez. Villegas nos presentó “como la más guapa” del recinto ante lo cual protestamos. Si habían chicas más lindas rondando como por ejemplo, la asistente del Panzer Patricia Esquenazi o la misma Isabel Allende.

Los caballeros no estaban muy convencidos. Igual, con Ramírez nos sacamos una foto y Villegas nos invitó al patio para paliar la sed y, perdimos la pista al Panzer. Lo único que le hubiese gustado a Allende.

5 comentarios:

socióblogo dijo...

Es raro que le molestara la fotografía a Villegas. Yo creo que es porque estaba muy ocupado en otros menesteres, como por ejemplo el tratar de seducir insistentemente a mujeres más jóvenes que él (así como de mi edad, más o menos) que estaban en la exposición.
No quería que lo pillaran.

Saludos!

Montserrat Nicolás dijo...

right!
igual el chascón se despedió de beso y una cita en latin que no quiso traducir. todo una iluminación.

bests

Ana dijo...

jaja que risa
excelente excelente recuerdo

Anónimo dijo...

¿Doña Bracia Barrios sería algo así como la Mary-Mose Mac no sé qué del red-set?

Excelente artículo. Disfruto y aprendo con todos ellos.

Montserrat Nicolás dijo...

hey anonimo!
nunca lo habiamos pensado asi pero ahora que lo dices...el balmes y barrios son como comodines del red set y claro, como todas las cosas en chili, no abunda exactamente el glamour...es lo que hay.


bests y thnxs!