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16.6.09

CHILE 2009: Pamela Jiles dice

Nos llegó el siguiente comunicado de prensa del comando de Pamela Jiles sobre la transa entre la Concertación y el Partido Comunista. Recordamos que Jiles es la única comunista en la carrera presidencial:

SENORES PERIODISTAS: AGRADECEREMOS HACER PÚBLICA LA OPINIÓN DEL COMANDO PAMELAJILESPRESIDENTA, RESPECTO DEL ESPUREO PACTO ELECTORERO ENTRE LA CÚPULA DEL JUNTOS PODÍAMOS Y LA DESCONCERTACIÓN.
CONSIDERARNOS ES UN AP'ORTE A LA LIBERTAD DE EXPRESION EN CHILE.
APROVECHAMOS DE SUGERIRLE QUE ESTE ATENTO A UNA PROXIMA ACCION DE COPAMIENTO POR PARTE DE NUESTRA CANDIDATURA.
GRACIAS.

COMUNICADO DE PRENSA.

No hay nada como un buen susto pa’despejar a un curao, afirman con razón en muchos pueblos.

Lo acaba de demostrar la Concertación al suscribir el pacto electoral con el Juntos Podemos.

En su desconcierto, como el curado que busca las llaves no donde las perdió, sino bajo un farol, porque ahí hay luz, la Concertación hace pactos electorales, en lugar de hacer políticas de desarrollo y justicia social.

Acostumbrada a los arreglines, acomodos y negociados entre pocos, la Concertación busca “ganar” su mantención en el Gobierno. La cúpula del Juntos Podemos –que no consultó a base alguna, para variar- busca “ganar” un par de bancas parlamentarias para un par de jerarcas partidarios.

¿Con este pacto cuánto “ganará” el pueblo en trabajo, pan, salud, educación para sus hogares?

La experiencia enseña que no es a sus espaldas que se abrirán “las anchas alamedas”

COMANDO PAMELAJILESPRESIDENTA!!!

22.4.09

CHILE 2009: Video de la candidata Pamela Jiles

:) Vamos a ser sincera. Quién no le gustaría tomarse el poder con las presas en vez de tantas promesas que no se cumplen? Ahora, por pudor las Curvas (abunda celulitis) ni porsiaca mostraríamos un pedazo de piel como lo hace la chica Paola (valiente ella). Por eso mismo, entendemos el uniforme de la candidata presidencial Jiles.

Igual, se atreven los otros candidatos shilenos a mostrarse en desnudez full? O al menos, con alguien sobre la pierna?










4.2.09

Pamela Jiles a la Presidencia

Pamela nos mandó el siguiente comunicado hiper oficial. Será con música estas elecciones presidenciales...



"Eran las tres de la mañana y mi amigo Alex Vojkovic me llevaba de regreso a casa. Habíamos revisado los originales de un libro sobre su vida privada (que causará furor cuando se publique) en una estupenda velada de confidencias, chunchules y risas.

En el trayecto, Alex me hablaba algo sobre la supervisión de un túnel y yo estaba tan arrobada por ese tema que solo sentí un golpe seco en mi puerta, un ruido gigantesco, vueltas y más vueltas que no paraban nunca mientras el taco de la bota se me enterró, mi cuello enroscado sobre sí mismo se demoraba más en girar que el resto de la escena, el globo del airbag me raspó la pera y se desinfló ¡pruuuu! cuando vi venir un poste que me golpearía de lleno en la cara.

Todo se detuvo a cinco centímetros de mi muerte.
No recuerdo bien como salí de la camioneta. En la vereda, unos transeúntes me revisaban el cráneo y la espalda, mientras veía al Alex de pié hablando por teléfono entre vidrios y fierros rotos. Había gente que corría hacia el lugar y que se asomaba de los edificios. Sé que no estaba aturdida porque pensé gritarle al Alex "¡¡¡¡éstas si que son citas inolvidables pu' machucao!!!!" pero me salió un hilito de voz que no escuchó nadie.

Puede ser por el golpe en la cabeza, no sé, el asunto es que allí botada en la calle en medio del despelote se me hizo la luz: postularé a la presidencia de la república.

Ya se presentó Marquito, el payaso que faltaba, así que es mi momento, aportemos un broche de oro a esta sátira. Frente al chiste de las candidaturas que nos imponen, contemos uno mejor, aún más hilarante: yo también soy candidata, señores, y no saben la chichita con que se están curando.

Así vamos terminando con la impronta masculinoide y patética del panorama político. No porque Bachelet lo haya hecho como el orto, todas las mujeres estamos castigadas. Porque ser mujer no consiste sólo en tener vagina. Es un poco más complejo.

Desafío a los sujetos en competencia a probar en qué item me superan. Vamos viendo: soy harto más atractiva, inteligente, aguerrida, entretenida, jugada, distinguida y novedosa que Frei, Gómez, Tellier, Navarro, Hirsh y Arrate. Me atrevo a decir que soy mejor candidata que el triste conjunto de todos los anteriores. Si hay dudas, hagamos un experimento muy sencillo: preguntemos en las poblaciones, en las calles, en los puertos y en los prostíbulos de Chile… ¿a quién prefieren como candidato a la presidencia? ¿a un señor de pelo blanco y ternos de lino o a pamela jiles?, ¿a un desconocido dirigente del Partido Comunista, gordito y falto de carisma, o a pamela jiles?, ¿a un chiquitín ansioso que es senador de la Concertación o a la pamela jiles?, ¿a “más de lo mismo Frei” o a pamelita?, (me salto a Gómez por razones obvias), ¿a Marquito de Doggenweiller- Ominami o a pamela jiles?. ¿A quién habría apoyado Miguel Enríquez, al candidato de Rodrigo Danús o a esta humilde servidora?, ¿al asesor del peruano Alejandro Toledo o a pamela jiles?

Si son tan choros, confrontémonos ante el electorado: ¿quién tienta más al votante anónimo: Eduardo Frei Ruiz Tagle o este pechito?. Si realmente existe voluntad de buscar a nuestro “mejor hombre” para encarnar las demandas de los excluidos, aquí estoy yo, que jamás apoyé a la Concertación, que no me renové en Chantilly, que no pacté con el neoliberalismo, que no observé la lucha antidictatorial desde un cómodo exilio, que no negocio cartillas parlamentarias entre cuatro paredes.

¿Quién lo haría mejor en un debate presidencial? ¿Quién humillaría a Piñera hasta el hipo? ¿Cuál de los candidatitos de izquierda dejaría callado a todos sus rivales? ¿Alguno de ellos podría superarme en esas lides?

Ya me hartaron, digamos las cosas como son. Si buscan un cupo parlamentario, que no sea a costa nuestra. Terminemos con el tonito civilizado y convencional que me tiene hasta el tuétano. Me cansé de estar cautiva y votar por el mal menor. Me agoté de la incapacidad de las elites partidarias de este lado de la fuerza. No voy a seguir pavimentando el camino de los Escalonas, los Girardis, los Latorres y los Correas. No avalo con mi voto ni un robo más, ni una frescura más, ni un caraderajismo más.

En mi gobierno ningún poderoso se sacará un parte llamando a la subsecretaria de Carabineros, no enviaré a mis ex -amantes de agregados de prensa en las mejores plazas diplomáticas, no agradeceré con fondos públicos los servicios íntimos prestados, no instalaré en las jefaturas de los partidos a individuos que no han trabajado ni un solo día en treinta años, no enchufaré a mi hijo mayor en un cargo bien remunerado de la Cancillería ni mandaré a dejar la colación escolar de mi hija menor –un sandwish de jamón y palta- en las diligentes manos de un chofer fiscal, en mi vehículo estatal.

Durante mi mandato, no me tenderé un mes de guata al sol en Caburgua ni en otro balneario de elite. Tampoco nombraré como burócrata de turno a personajes que falsifican su currículum para darse aires doctorales, no usaré trajes sastre talla 52 (me mantengo estilizada por amor a mi pueblo), no permitiré que mis subordinados comercien con autos de lujo en Buenos Aires, ni menos que instalen un fax en el living de su casa y cobren varios cientos de millones de pesos por asesorar a Codelco en materias prescindibles. Por ningún motivo nombraré en la cartera de educación a alguien que haya obtenido sólo 500 puntos en la prueba de aptitud académica y que carezca de méritos intelectuales. Haré menos gárgaras con la transparencia y la probidad pública pero me aseguraré de que no existan funcionarios gubernamentales amigos del dinero ajeno, y si descubro a alguno… tendremos que cortarle las manos en la plaza de armas.

En mi gobierno nadie donará a las hijas de sus amigos una “comisión de servicio” de diez millones de pesos para que se vayan de tapas a Madrid. Mi hijo no ganará una jugosa beca de post grado en Cambridge -a pesar de tener calificaciones deplorables- y por ningún motivo lo nombraré vocero de gobierno para que inicie desde la cumbre su carrera política.

Ninguna esposa de ministro será lectora de noticias en el canal público. Tolerancia cero al tráfico de influencias. Mi cuñado no se llevará a su casa dinero suficiente para fundar diez empresas de ferrocarriles y mi yerno no entrará con millonarias ganancias en el negocio de los jarrones estatales.

Durante mi gobierno, mis parientes y compadres no serán seleccionados para los tres mil pitutos de mi directa designación en palacio bajo circunstancia alguna. Le daré tratamiento shiíta a los partidarios de la constitución del tirano. No haré comunicados oficiales cuando le operen a mi hija una uña encarnada. Los senadores y diputados deberán tener asistencia completa en ambas cámaras y cumplir sus labores con tanto esmero como el que exhiben en sus carteleos con la prensa. Castigaré con las penas del infierno a los responsables del asesinato de cisnes de cuello negro y de perritos guachos.

Mi estatura de estadista es obvia y mi credo gubernamental está sobre la mesa:

Creo en el socialismo, como Salvador Allende.

Creo en la lucha de clases, como el trabajador forestal Rodrigo Cisternas Fernández, muerto a tiros y en cámara por carabineros en el frontis de Celulosa Arauco y Constitución, Celco.

Creo en la fuerza del proletariado organizado, como Alberto Hurtado (pero no en el sketch que protagoniza Arturo Martínez de manera vitalicia).

Creo en los movimientos reivindicativos, como la dirigente de la revolución pingüina, María Jesús Sanhueza.

Creo en la nacionalización de los medios de producción, como Radomiro Tomic.

Rechazo la concentración de la riqueza, como Jorge Hourton y el cardenal Silva Henríquez.

Resisto la prepotencia del imperio (por muy encantador que sea Obama), como Leftaró y Janequeo.

Impugno al ejército policial que levanta las armas contra su pueblo, como el comandante José Miguel.

Denuncio la explotación de la mano de obra asalariada, como el obispo Goic.

Combato la opresión de los débiles por parte de los poderosos, como María Música Sepúlveda.

Abomino de la dominación cultural e ideológica del dinero, como Clotario Blest.

Repudio la destrucción del medio ambiente en nombre de la rentabilidad, como Violeta Parra.

La belleza importa, compañeros. Haré un gobierno más estético de los que hemos tenido hasta ahora por la simple vía de nombrar mujeres espléndidas en el gabinete (que las tenemos por centenares), hacer bajar la panza a los subsecretarios, sugerirles que se pongan las muelas que les faltan, desterrar los vestidos con cuellito bebe, los ternos pungas, los botones gigantes, los peinados con laca y los zapatos reina.

Capearemos la crisis con un tratamiento de shock: nacionalización del cobre, impuesto del treinta por ciento a la riqueza y transferencia del financiamiento de las Fuerzas Armadas hacia la educación pública.

Se trata de una candidatura sin plata, sin padrinos, sin publicidad, sin manos negras, sin santos en la corte, sin negociaciones de la cartilla parlamentaria, sin pactos por omisión, sin primarias, sin comando, sin besos a las guaguas y sin destino.

Necesito una consigna simple y clara. Se aceptan sugerencias. El que sea valiente, que me siga."

Su mail es pjilesm ARROBA hotmail PUNTO com

13.1.09

Jiles: El niño que me tiraba las trenzas.

A los tres años Raulí y yo jugábamos en un jardín de La Habana, entre ceibas y palmeras, en el Foxa, un edificio con forma de libro en que se alojaban las familias de profesionales extranjeros que apoyaban la revolución naciente.

Raulí era moreno, algo pequeño para su edad, pero corajudo y travieso. Me perseguía hasta alcanzarme y entonces me tiraba una trenza con ternura. Los niños chilenos que vivíamos en Cuba a comienzos de los sesenta aprendimos a hablar con tono caribeño y a caminar en medio del fervor romántico del triunfo revolucionario. Raulí y yo íbamos a un círculo infantil atendido por prostitutas reformadas. Mi padre era miliciano y podíamos acompañarlo en la campaña de alfabetización por las zonas rurales del Escambray, Remedios y Matanzas.

Los papás de Raulí eran arquitectos y –como los míos- viajaron a Cuba para apoyar con su trabajo ese proceso pionero en Latinoamérica.

Veinte años después, en el oscuro Chile dictatorial, el niño de mis recuerdos infantiles se convirtió en mi comandante, mi superior en la lucha clandestina, el jefe de la fuerza político-militar conocida como Frente Patriótico Manuel Rodríguez, el líder máximo del brazo armado del pueblo.

Yo no sabía que él era él. Cada vez que lo vi estaba encapuchado o con su faz cambiada por diversas técnicas de enmascaramiento. Pero él si sabía que yo era yo: la niñita a la que le tiró las trenzas en el Foxa. Por cierto, jamás mostró ni un solo gesto de cercanía. En esas atroces circunstancias, la menor familiaridad podía significar la muerte. Así que él mantuvo a ultranza las normas de seguridad y la distancia precisa entre un comandante de la insurgencia y una de sus subordinadas.

Para entonces, Raulí se había convertido en un hombre de voz profunda y hermosos ojos oscuros. Aún en condiciones extremas y tensas, él parecía sereno, como si el destino existiera y nadie pudiera escapar de su marca a fuego.

Raulí se llamaba entonces Comandante José Miguel, o “factor insignia”, o “número cien”. Todas chapas que encubrían a Raúl Pellegrin Friedmann, el joven chileno cuya vida había sido cercenada de cuajo por el Golpe de 1973.

Su casa fue allanada y destruida. La familia debió asilarse en la Embajada de la República Federal Alemana. Allí estaban esperando ser expulsados del país cuando el adolescente dijo a sus padres: “No quiero que me digan nunca más Raulito. Desde ahora soy Alejandro para siempre.”

Exiliado en Frankfurt -Am- Main, el niño se preparó sin descanso para volver a la patria transformado en un guerrillero. Formó el conjunto musical Víctor Jara, amasó empanadas, bailó cueca y refalosa, juntó fondos para la solidaridad con Chile, denunció la prisión y tortura a sus compatriotas, fue el mejor alumno posible aún enfrentando un idioma complejo.

A fines de 1976 la familia se trasladó a Cuba donde los esperaban antiguos amigos de su primera estada, doce años antes. Raúl Pellegrin ingresó a la formación militar en la Escuela Inter Armas General Antonio Maceo. Allí destacó por su capacidad de liderazgo, su brillante inteligencia y su agudo sentido del humor, capaz de transformar los peores momentos en una fiesta.

Con el nombre de combate de Benjamín, el joven oficial adquirió experiencia y fraguó victorias en Nicaragua junto al Frente Sandinista, y contribuyó en la formación de unas fuerzas armadas revolucionarias en ese país.

En 1980, la dictadura chilena gobernaba sin contrapeso y había aprobado de manera fraudulenta la constitución pinochetista que nos rige hasta hoy. En Estocolmo, el máximo dirigente del PC, Luis Corvalán señalaba: “Es el fascismo el que crea una situación frente a la cual el pueblo no tendrá otro camino que recurrir a todos los medios a su alcance, a todas las formas de combate que lo ayuden, incluso a la violencia aguda, para defender su derecho al pan, a la libertad y a la vida”. Clodomiro Almeyda, Secretario General del Parido Socialista, declaró en Madrid: “Se abandonan las ideas aperturistas, y se da paso a la lucha insurreccional”. El Partido Radical, el Mapu, el MOC y la Izquierda Cristiana también adhieren a esta estrategia que incluye la resistencia armada.

Raúl Pellegrin y unas cuantas decenas de combatientes decididos y valerosos fueron la punta de lanza de esa política de la rebelión popular impulsada por el Partido Comunista y toda la izquierda chilena. Ingresó clandestino a Chile con la tarea de dirigir el Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Eso exactamente hizo, produciendo una profunda identidad de los sectores populares con el movimiento armado, que ayudó a impulsar en todo el país las protestas, las barricadas, las acciones de propaganda armada y los apagones. Cada vez eran más masivas las manifestaciones contra la dictadura, tanto así que en 1986, fue posible visualizar la capacidad operativa del Frente, con el atentado a Pinochet y el descubrimiento de los arsenales en Carrizal Bajo.

Después vinieron el Acuerdo Nacional y el llamado a inscribirse para el plebiscito de 1988. Un sector importante del Frente, encabezado por Raúl Pellegrin, rompió con el Partido Comunista –o viceversa- puesto que los jóvenes combatientes consideraron que por el camino de la negociación política sólo se perpetuaría el sistema neoliberal y autoritario con remiendos que en cualquier caso le volvían la espalda a la clase trabajadora.

Equivocado o no –la verdad es que los hechos y el tiempo parecen darle toda la razón- el Comandante José Miguel no predicó desde una cómoda sala alfombrada ni se engolosinó con una candidatura burguesa. El puso su cuerpo y sus talentos en juego. El cumplió la palabra empeñada. El conservó la lealtad con tantos compañeros que cayeron luchando.

Mi Raulí no envió a nadie a la guerra y se quedó mirando desde un escondite. No. El mismo dirigió las acciones, encabezó sus destacamentos, en la calle, en el campo, arriesgando la propia vida.

Según su estrategia de la “Guerra Nacional Patriótica” el Frente autónomo atacó un cuartel policial en Los Queñes, días después del “triunfo del NO”. Se trataba de una operación de propaganda armada que falló en sus procedimientos.

Raúl Pellegrin y su pareja,Cecilia Magni, habían dirigido el ataque. Fueron perseguidos, cercados y muertos tras esa acción, en una confusa sucesión de hechos y mentiras que aún no se esclarece.

Aún recuerdo el temor de muchos compañeros de asistir al funeral de Raúl. Temor a la dictadura, que aún estaba en el poder, pero también a las interpretaciones políticas de los dirigentes del partido. Tantos que debieron estar allí y que no le rindieron el homenaje debido por absurdas pequeñeces. Tampoco olvido la tristeza de no poder enterrarlo junto a su compañera en la lucha y en el amor.

Bueno, así son las cosas. Así laceran los dolores más propios, los pecados más nuestros, la falta de humanidad y de justicia con nuestro mejor hermano. Esas son las heridas más sangrantes, las que dependen de nosotros y no del enemigo.

Después de veinte años, no olvido el hermoso rostro muerto de mi Raulí, su cuerpo cubierto con una bandera del Frente, en una asoleada mañana de cuando creíamos aún que éramos puros. Después de veinte años, tengo la convicción de que se le debe al Comandante José Miguel los honores de general del pueblo que merece. Mientras espero que esa deuda se salde, yo al menos lo saludo orgullosa, proclamo mi admiración por él, me cuadro ante el héroe, y recuerdo con una sonrisa la forma tierna y juguetona en que me tiraba las trenzas en La Habana.

25.6.08

MARTORELL TIENE LA CULPA

Nuevamente, las Curvettes presenta un posteo de la gran Jiles.

En la calle, los discípulos de Bernales –el general del pueblo- reprimen a nuestros niños dándoles palos y guanacazos como bombo en fiesta. Esos cabros chicos espectaculares dan su pelea por todos. Una batalla justa y buena, que me devuelve en estos días la adhesión a la teoría darwiniana.

En el otro bando, el vocero de gobierno Francisco "Chirolita" Vidal, dio día y hora a las explicaciones sobre el informe de Contraloría sobre hechos irregulares por un monto multimillonario. Pero su tono-bravata-sobreactuada-habitual le duró menos que un gas en un canasto.

El Estévez chico (le llora un fashion emergency) hizo lo mismo que el propio payasín en su momento –“Chilerecortes se maneja solo”- y todavía con el aire brasilero en el cuerpo, el cabecilla de esa fuente inagotable de recursos brujos que es la DOS, le echó la culpa del despelote a los viejitos de los clubes de la tercera edad y a las señoras juanitas de las juntas de vecinos. Algo así como: “son pobres, ergo, son tontos, hacen mal las cuentas, pero es un detalle y estamos sobre el asunto”. Parece que en ese momento el país tenía que respirar tranquilo.

El cuñado y la jefa de gabinete de Escalona –muy cercana humanamente a él- también sacaron su tajada. Osvaldo Andrade se paseó muy orondo con su ponchera cultivada en la RDA (abdominales urgente, compañero) y la seguridad que da ser amigui íntimo de nuestra femenina presidenta. Ni se inmutó por los ocho mil millones de pesos que no se sabe dónde están. Rapidito, trascendió el anuncio de que tanto el Guatón Andrade como Chirolita tienen cupo seguro en el parlamento del bacheletismo-aliancista. Problema solucionado, allí no hay que responder sobre ningún acto de corrupción porque la repartija de platas se hace por otros medios. En el congreso podrán agarrar con entusiasmo, incluso estrechar las manos manchadas con sangre de la derecha a su pleno antojo, y hasta bailar la ronda de “los acuerdos políticos” –como llaman ellos a sus impúdicos arreglines de espalda a la gente- con la Matthei y con el almirante Arancibia.

Chirolita y sus huestes igual intentaron el viejo truco del empate moral: ustedes robaron, acuérdense de los gastos reservados de Pinochet, la alcaldesa llorona Plaza tiró las manos, el alcalde Cornejo hizo lo propio, así que a no ponerle tanto. Y sobre el tremendo desorden de billullo, mala gestión, malversaciones de fondos públicos, fraude, ni pío. Pero la situación escaló en pocas horas. Entonces el gobierno no encontró nada mejor que… ¡¡¡echarle la culpa a la prensa!!!. Es decir, los verdaderos villanos en todo esto vendrían siendo los colegas de "El Mostrador", que publicó el informe de Contraloría, y el director de la revista El Periodista, Francisco Martorell, que investigó las irregularidades e informó a la opinión pública sobre el oscuro paradero de fondos públicos de la DOS.

El rol de fiscalización de la prensa es muy mal visto por los personeros de Palacio. Periodistas mal intensionados. Malitos, malitos. De las responsabilidades políticas en este nuevo y oneroso capítulo de platas chamullentas, ni una sílaba. Todos muy atornillados en sus cargos. Vamos sentándose en la cama de Piñera, vamos acomodándose en al catre de la derecha y la ultra derecha, vamos jugando a las cambiaditas en el somier del empresariado, vamos sumándose a los chupasangre y arrinconando las demandas ciudadanas en lo que ellos (que ya son una sola majamama) llaman “el escenario institucional adecuado”, osea, el parlamento, organismo a ojos vista poco representativo, desconectado de la realidad nacional, sordo a las agobiantes necesidades populares, lleno de gente fea, floja, fresca y de instinto antidemocrático.

Pero bueno, ya que la Concerta está asignando nuevos cargos y seguro que viene remezón de gabinete, aporto cinco sugerencias para el reordenamiento del bacheletismo-aliancista: Ajenjo a la Tesorería General de la República, Jiménez a resucitar “sonrisa Mujer”, Harboe de frentón al área de apaleo de internos (ojalá menores de edad) en Gendarmería, Camiroaga al Consejo Nacional de TV y ¡por piedad!... manden a Vidal a la embajada en Transilvania.

21.6.08

La Vía Vaginal

Hemos invitado a la gran Jiles para que se asome al mundo de las bloggeristas. He aquí su primer posteo.

"A raíz de mi reciente despido –sí, hablo por la herida- observo las cada vez más íntimas relaciones de los mafachos de la política con las divas de la tele.

Piñera salió vuelto loco a expulsarme de su fundo chilevisivo porque osé decir tres verdades sobre la revenida Argandoña: que le chupó todo a los milicos para llegar donde está, que lucra con su vida privada y con su hija menor de edad, y que se operó hasta el clítoris.

Creí al inicio del escándalo que era la primera imágen poética la que indignó a Piñera. Mal que mal es lógico solidarizar con una compañera de partido que ha langüetaeado las mismas botas, por decirlo así. Pero semanas después me parece que mi crítica a las cirugías suntuarias fue lo peor en los oídos de Piñera que iba entrando al quirófano en ese momento.

Cómo podía imaginar yo –siempre ingenua e inocente- que el candidato presidencial se aprestaba a compartir el catre clínico de los que –no pudiendo hacer un aseo quirúrgico a su pasado- deciden emprenderlas con las carnes colgantes del pubis o los párpados, da lo mismo.

Así, voy hilando ideas, cada vez es más común en esta comarca que las divas de la eterna transición se valgan de relaciones con señores poderosos para que las protejan, las ensalcen, les enmienden la plana y /o las mantengan en el atrio de la fama. Así como las amantes, pololas, ex esposas y minas secundarias de los políticos ocupan cargos de gobierno, alcaldías, intendencias y agregadurías en las mejores plazas diplomáticas, la costumbre político-pitutera se expande a las pantallas. Hoy, la manera de transformarse en una líder de opinión es por la vía vaginal.

Vamos viendo. Eva Gómez era una absoluta desconocida que entraba en la madurez hasta que abandonó al padre de sus dos hijos y estrenó nueva pareja: Pablo Morales, un tímido ejecutivo de televisión no muy afortunado en amores. Así, Eva pasó de un plumazo a ser primera figura, conductora con franjeado propio, número fijo en las portadas de canje entre Chilevisión y las revistas glam, promocionada como principal rostro femenino de ese canal, más como resultado de su actividad sentimental que por el favor espontáneo del público.

Claudia Di Girólamo se separó del actor Cristián Campos y se emparejó justo a tiempo con el alto ejecutivo de TVN, Vicente Sabatini, que terminó un largo matrimonio por el amor de la actriz. Ambos negaron su relación durante meses, sin embargo la ventajosa unión les permite compartir hoy trabajos espléndidamente remunerados en el canal estatal, él como su complaciente jefe, ella como primera figura en el rol protagónico de las teleseries, cualquiera sea el resultado objetivo de su desempeño. Envidiable estabilidad laboral.

Pero una de las más notables es Paz Bascuñán. Inolvidable en el patético papel de mapuche en “Los Capos”, no conforme con haber entrado a la televisión en virtud de su parentesco con el ex presidente Aylwin y haber recibido una enorme promoción por mostrar los pechos desnudos en condición de nieta pródiga -fue lo que destacaron los medios-, se puso a pololear con el joven galán, Benjamín Vicuña. Cuando este prefirió a otra compañera de trabajo, Paz buscó la compañía de Felipe Camiroaga, animador insigne de TVN. Pero eso tampoco prosperó, según dicen, por las desmesuradas ganas de casarse de la novia. No importa, ya estaba consagrada.

Por supuesto, todas estas mujeres consideran que llegaron donde están por obra de sus increíbles talentos naturales y sus méritos extraordinarios. Cuando se les toca el tema, sueles decir que su relación con hombres poderosos no ha hecho más que traerles problemas. Consuelo Saavedra –esposa del Velasco manito de guagua- no ve ningún conflicto de intereses en la doble militancia (marital y de conductora de noticias de TVN).

Pero el caso es que la exitosa carrera de muchas celebridades locales se ha cimentado sólidamente en el coito adecuado con el hombre correcto. No importa que sea un adefesio, que tenga pésimo aliento ni que su vicio favorito le haya gelatinizado las neuronas y destrozado la nariz. Lo determinante es que sea influyente y esté dispuesto a incrustarlas a como dé lugar en un lugar de privilegio en las pantalla de manera vitalicia."