26.10.16

Falatio, fellatio y falacias o La Princesa SQM no es Chile: la #fakeabstencion y Munis2016

Ni se cerraba la primera mesa y ya cada analista suspiraba que todo estaba perdido/ganado (según vereda desde dónde se mire la famosa elección municipal de 2016 en Chile) puesto que hubo derrotas (ergo, Santiago, o sea, la Toha) sorpresivas. Y como son unos irresponsables y oportunistas, comenzaron las excusas. “NADIE FUE A VOTAR!” gritaban, apuntando a una flojera generalizada.

Sin embargo, acusar a 80% de Chile de ser unos zánganos no solo es una insolencia profunda sino, también, una ignorancia matemática. Resulta que la participación fue alta, y muy alta en algunos casos, y hasta sin variación, en otros casos. Es cuestión de hace la pega de SUMAR Y RESTAR, y contrastar los datos históricos disponibles para todo el mundo en Servel.cl, y además, y no menos importante, ENTENDER que Santiago no es Chile y dentro de la Región Metropolitana, la comuna de Santiago NO es toda la región.
"son todos unos flojos!"
Como somos suspicaces y profundamente desconfiadas de cada papagayo criollo político disponible, le dimos un rápido vistazo a SERVEL para desarmar la falacia criolla -que no es lo mismo que falatio o fellatio, y menos en Chile, o quizás si…- que ya se metió en la subconciencia nacional, y se repite y repite…

Tomando en cuenta que fue recién en las Munis2012 que debuta la inscripción automática y el voto voluntario (lo cual significó una expansión del padrón) y que en estas elecciones municipales de 2016 ya no opera el sistema binominal, aún así, podemos comparar el nivel de participación contabilizando VOTOS (aunque el padrón nacional fue traspapelado/afrancesado/manoseado/intervenido mediante el reciente cagazo de SERVEL).

He aquí un lote de ejemplos que demuestra que la ciudadania -en este caso eleccional- no tiene nada de ociosa y que la histeria sobre la supuesta abstención es puntual:
  • Si bien, de las 52 comunas en RM, la comuna de Santiago tiene una de las participaciones más bajas del país y de la región (junto con La Pintana y La Granja) con un 22.34%, hay comunas con similar cantidad de inscritos que en Santiago (más de 300 mil personas), por ejemplo, La Florida y Maipu, donde las cifras de participación son más altas (28.68% y 27.84% respectivamente).
  • Dentro de la RM, la más alta participación ocurre en las comunas ‘periféricas’ con cifras impactantes que van entre 44 y 59.11% . Para que no se escuden en que son comunas ‘pequeñas’, destacamos la comuna de Buin por tener un padrón de aprox. 65 mil y una participación de 41.97%. Asimismo, Vitacura y Lo Barnechea logra 45% y 42.38% respectivamente. Hasta en Providencia, Las Condes y Nuñoa, la participación supera 36%.
        Fuera de RM la cosa se pone aún más activa:
        • Los promedios de participación regionales (donde también se dan las mismas diferencias locales que en la RM), Atacama, Los Rios, Bio Bio, Araucania, y Los Lagos oscilan alrededor de 39-40%, y hasta se empinan sobre 45%, como es el caso de las regiones Lib. O’Higgins y Maule. Valparaiso - con más de 1.5 millones en su padrón- alcanza 36%.


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        Entonces, de qué y cuál abstención nos hablan? Y por qué?

        Claramente hay una obsesión con la comuna de Santiago. Y ya que estamos en eso, aprovechamos comparar lo ocurrido en Santiago con Valparaiso en las elecciones a Alcalde de 2012 y 2016 para ver qué tan cierto es eso de la ‘baja participación’. Ambas comunas son de similar tamaño en cuanto a su padrón (aprox. 300 mil personas), y en ambas se presentaron los alcaldes del duopolio a la re elección, y en ambas comunas, perdieron mal, mal, maaaaaaal.

        Santiago (votos emitidos 2016: 67.579) (2008: votaron 113.751 inscritos obligados)
        Lamentablemente para la Concertación/Nueva Mayoria/Alianza/ChileVamos (aka nuestro propio duopolio político), la supuesta ‘abstención’ no explica la tremenda derrota de la ahora ex Alcaldesa Carolina Toha (PPD) y el hecho que no solo perdió su palacio sino perdió ante un candidato tan imberbe como Felipe Alessandri (RN), quien tampoco ‘ganó’.
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        • Factiblemente votaron aprox. 19.500 personas MENOS en 2016 que en 2012 en Santiago, pero Toha logra 19.481 votos MENOS en 2016 que en 2012, y Alessandri saca aprox. 7000 votos MENOS en 2016 que Pablo Zalaquett en 2012 (para este ejercicio, abultamos a los mismos votantes para los dos pasteles de la derecha por obvias razones).
        • Los candidatos -que no eran del duopolio- sumaban 3 en 2012, mientras en 2016, son 5, y la diferencia de votos por aquellos OTROS candidatos aumenta con 6.380 votos, en 2016. Y si bien hubo más alternativas en 2016 que en 2012, AUMENTARON los votos blancos y nulos con 653 votos.
        • Puesto que estos OTROS candidatos son ecologistas, progresistas, humanistas, de izquierda etc., que difícilmente podrían ser votos de la parte más derecha del duopolio, son votos que alguna vez hubiesen sido de la Concertación.
        • Todo lo cual deja un saldo de 13.101 votos fugados de los brazos de Toha. Y la fuga de la derecha -de aprox.7000 votos- es casi la misma cantidad que la diferencia total de votos emitidos entre 2012 y 2016.
        Resumiendo, vemos un castigo a Alessandri (quien reduce en 18% su base en comparación con 2012) y a Toha (baja un 30% su apoyo). Y si pensamos al duopolio como territorio politico en cuanto a votos, el parcito convierte un cómodo 91.2% (2012) en 78.18% (2016) del universo de votos emitidos en Santiago.

        Valparaiso (votos emitidos 2016: 88.154) (2008: votaron aprox. 138 mil inscritos obligados)
        Valparaiso es también una comuna que históricamente pertenece al duopolio criollo y tal como en Santiago, se presentó el alcalde a la reelección (Jorge Castro-UDI) y perdió, mal, mal, maaaaaal al joven Jorge Sharp (Movimiento Autonomista).
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        Sin embargo, el resultado en Valparaiso contrasta con Santiago por el contexto electoral.
        • En 2012, los/as candidatos/as que se presentan fuera del antro del duopolio eran 4 (logrando aprox. 16.300 votos) mientras en 2016, son apenas 2 pero que juntos suman aprox. 47.500 votos (Sharp con 46.311 votos y C.Lemus 1.104 votos). Un aumento de aprox. 31.200 votos.
        • En cambio, el edil Castro baja de 40.264 (2012) a 19.438 votos en 2016 simultáneamente que el candidato Mendez de la Concertación/Nueva Mayoría, recibe 19.307 votos lo cual es aprox. 11.500 votos menos que lo logrado por H. Pinto en 2012 (30.723 votos).
        • Si comparamos reducción de votos totalmente emitidos entre 2012 y 2016, en Valparaiso son solamente 5266 votos menos. Además, bajan tremendamente los nulos y blancos en comparación con 2012: de 6089 (2012) a 1994 (2016).
        • En 2012, la dupla duopólica (Castro/H.Pinto) logra aprox. 71 000 votos y en 2016 (Castro/Mendez), no superan 38.700 votos. Es decir, el territorio político-electoral del duopolio baja de 76% (2012) de los votos totalmente emitidos a 43% en 2016.
        Con todo, en el caso de Santiago, Toha fue castigada por su relación con las platas de SQM (y un lote de otras cosas que tienen que ver con su gestión local) siendo que tampoco ‘ganó’ Alessandri porque ni mantuvo o expandió la base electoral de su gremio.

        Y en el caso de Valparaiso, es otro ejemplo de nuestro castigo al duopolio pero con la diferencia de que las fuerzas extra-duopólicas se pusieron de acuerdo en apoyar uno o dos candidatos, resultando en una conquista electoral de 53.8%, cuestión que ni era imaginable hace pocos años atrás. Además, tal construcción de confianza democrática a priori, se expone ya en el hecho que bajan dramáticamente los votos nulos y blancos, y hay una abstención menor.

        Saquen sus propias conclusiones pero podemos decir que lo de la "abstención" es una chiva y excusa burda para no hacerse cargo de varias cosas y tapar otras tantas que, de paso, nos insulta a todos/as y que se puede utilizar hasta para manejar el ánimo democrático del país. Ya se ve acusaciones entre la plebe sobre quienes fueron a votar y no, y qué tan culpables son de la Sodoma y Gomorra anunciada a los cuatro vientos.

        Relájense. Fuimos a votar. Y votamos. Y seguiremos votando.


        7 comentarios:

        Anónimo dijo...

        Interesante analisis y fundamentado estadísticamente.
        Una imprecisión, Sharp no es de la Izquierda Autónoma, sino del Movimiento Autonomista, que como se sabe son organizaciones independientes.

        Jorge garcia dijo...

        Se agradece siempre la frescura de sus observaciones.

        Jorge garcia dijo...
        Este comentario ha sido eliminado por el autor.
        Tomas Bradanovic dijo...

        Curves, buen análisis, pero me queda una duda: si comparó el total de votos para alcalde de 2012 con el total de 2016, me parece que hay como 600 mil menos ¿no es esa la mayor abstención? Especialmente considerando que en 4 años deben haber entrado unos cuantos más al padrón. No entiendo mucho del asunto pero esa fue la comparación que yo hice a priori

        Manuel Luis Rodriguez dijo...

        Muy buen análisis. La abstención (es decir, la diferencia entre el número de electores que votaron y el total del padrón) es algo que se viene manifestando a lo largo de todo el siglo XX.

        Andres Garcia dijo...

        el caso de Valparaíso puede ser emblemático en tanto pueda contribuir a recuperar la confianza en la fuerza del pueblo organizado
        Andrés García

        Rodrigokoan dijo...

        Echarle la culpa a la abstencion por una derrota electoral es como echarle la culpa a un cobro arbitral cuando te ganan por goleada. Tambien le han echado la culpa a la falta de educacion civica, que al desinteres de los jovenes, que a la flojera, y hasta que algunos se aprovechan para irse de paseo...como si la corrupcion, la falta de empatia social, la ineptitud, ni el nepotismo, ni la deshonradez de la clase politica tuvieran nada que ver con la decepcion con el sistema pseudo-democratico-oligarquico que nos instalaron a lo Windows, osea, sin preguntar y bajo amenaza de error fatal de sistema.