7.1.11

Invitada: ¿Reforma al binominal?: ¡el voto debe importar!

Para variar hay confusión con tanta reforma dando vuelta en Chile lo cual amerita preguntar a una caperuza en esto de escaños más y menos. Desde NYC, Carola Garrido nos envía el siguiente posteo. Aportes en los comentarios....

"Esta semana un grupo de diputados ha presentado dos proyectos con el objetivo de modificar el actual sistema electoral. La primera iniciativa es una reforma constitucional que apunta a eliminar el guarismo “120” de la carta fundamental. Esta reforma es esencial debido a que la definición de un número específico de parlamentarios limita cualquier discusión sobre una reforma al sistema electoral.

Durante el Gobierno de la Presidenta Bachelet se presentó un proyecto que apuntaban al mismo objetivo (Boletín 4668-07). El proyecto fue rechazado en la Cámara y en el Senado, en general, por dos razones: la desaprobación con modificar el sistema binominal, principalmente, de diputados UDI; y la falta de una propuesta clara de reforma por parte del Ejecutivo.

¿Habrán cambiado de opinión nuestros parlamentarios de derecha? 

Habría que preguntarle al Diputado Gustavo Hasbún (UDI) si sabe algo, quien es uno de los autores de los proyectos y quien no era parlamentario en el periodo anterior.

El segundo proyecto es una propuesta de reforma al sistema electoral en la cámara de diputados y de redistritaje de las circunscripciones. En concreto, el nuevo sistema aumenta de 120 a 150 la composición de la cámara; 120 se elegirían a través del sistema binominal (Si, igual que ahora), mientras que los 30 nuevos escaños se repartirían a través de un sistema proporcional compensatorio a las listas que superen el 5% de la votación nacional.

Para asignar los 30 escaños adicionales, primero, se establecería un nuevo porcentaje por lista que representa la votación de éstas pero respecto del total de votos obtenidos por las listas que logren superar el 5% de la votación nacional. Luego, se calcularía cuantos escaños le hubieran correspondido a cada pacto si los 150 cupos hubieran sido asignados por un sistema proporcional. Finalmente, el total obtenido se resta a los escaños que realmente fueron asignados por el sistema binominal para definir cuántos de los 30 nuevos escaños le corresponden a cada lista.

Por ejemplo, considerando el nuevo porcentaje y una cámara compuesta por 150 diputados, a la Concertación le hubiera correspondido tener 71 escaños. Como a través del binominal sólo logró 57, le corresponderían 14 de los 30 escaños nuevos a repartir. Para asignarlos se realiza el mismo ejercicio pero al interior de la coalición, se asignan los escaños por partido y los candidatos electos serían aquellos con mayor votación y que no hayan resultado electos por el binominal.

Ahora, de reforma hay bien poco.

Primero, efectivamente habría una corrección de proporcionalidad, pero convengamos que, con el tiempo, este problema se ha ido atenuando. Considerando los resultados del 2009, por ejemplo, la diferencia entre el porcentaje de votación obtenido por las coaliciones mayoritarias y el porcentaje de escaños asignado es baja (3 - 4 puntos de diferencia).

Segundo, y lo más importante, el 80% de la cámara, 120 diputados, seguirían siendo escogidos por el binominal: un sistema poco competitivo; con bajos niveles de incertidumbre; que subsidia a las segundas mayorías y donde no se promueve la igualdad del voto.

Considerando el alto umbral necesario para que ambos candidatos de una lista sean electos, las coaliciones tienen incentivos para llevar un solo candidato fuerte, el que finalmente resulta ganador: poca incertidumbre, poca competencia. Finalmente, si es que hay competencia, ésta se da al interior de la coalición y no “entre” coaliciones.

Tercero, este sistema no promueve nuevos incentivos ya que los 30 nuevos escaños se asignarían a aquellos candidatos que obtuvieron altas mayorías pero bajo los incentivos del sistema binominal. Podríamos hablar de corrección si es que estos 30 cupos fueran asignados por un sistema distinto, pero no. Los incentivos y restricciones del sistema se mantienen.

Decir que esta reforma corrige los problemas mayoritarios del binominal es un error.

Lamentablemente, este proyecto demuestra que la única forma de discutir este tema es, primero, asegurando lo que se tiene: los 120 diputados escogidos por el binominal. Luego, vemos qué se puede hacer.

Esperemos que el Congreso y el Ejecutivo estén dispuestos a aprobar el proyecto que elimina el guarismo “120”, pero dispuestos también a discutir una reforma real al sistema: ¡el voto debe importar!"

Carolina Garrido aka @carolagarrido
Cientista Político

9 comentarios:

Hugo dijo...

lamentablemente, con o sin binominal, cual es la diferencia si son los partidos y no la gente el que decide quien se presenta como candidato?
si abolen el binom. igual pillaran una formula nueva para mantener el equilibrio y la gente comun y corriente? igual de cagada que siempre

Carolina Garrido dijo...

Efectivamente, la selección de candidatos es muy importante. El punto es que estos procesos se ven afectados por los incentivos y retricciones de las instituciones, en este caso, los sistemas electorales. Por eso es tan importante la reforma. Como es tan complejo, el binominal fomenta la selección cerrada. Sin embargo, con o sin reforma, es necesario avanzar en procesos más inclusivos pero para la selección de todos los candidatos.

Carlos Iturr!aga dijo...

Si se quiere hacer un mixto compensatorio bien, pero debe hacerse como en la mayoria de los casos donde se aplica: mitad y mitad.

No se si se deba aumentar la cantidad de congresistas, mas bien debe redistribuirse mejor los existentes. No es posible que la region de Aysen tenga la misma cantidad de dipputados que el distrito 21 (Ñuñoa-Providencia), pensando que no poseen la misma cantidad de habitantes.

Carlos Iturr!aga dijo...

dejo el link de mi blog

http://rincondecriticapolitica.blogspot.com

Goyarzun dijo...

Considero que el problema de la nula importancia del voto trasciende a la burda reforma que propenden, incluso al mismísimo antidemocrático sistema binominal, ésto al existir un vínculo mínimo, por no decir inexistente, entre la clase política y la ciudadanía.
La oligarquía nacional (concentrada en 2 conglomerados: la Concertación y la Alianza) mantiene y promueve un sistema que conserva el status quo y las relaciones de poder, sin propender reformas sustanciales y estructurales en ninguna materia.

Decir que existe democracia porque votamos cada 4 años es sencillamente burdo si no poseemos poder de decisión en ninguna materia de importancia, al resolverse todo dentro de la misma clase política.

Nada nuevo bajo el sol.

Carolina Garrido dijo...

Tienes mucha razón Carlos. El problema de esta "reforma" es que no modifica el binominal y los 30 escaños nuevos son asignados a candidatos electos bajo lógica del binominal.
Lo único bueno de esto es que los candidatos que saldrían electos (30 nuevo) serían los más votados, corrigiendo en algo la desproporcionalidad entre los tamaños de los distritos. Sin embargo, esta no es la mejor forma; Chile necesita de manera urgente un redistritaje: o modificamos el mapa electoral o tenemos distinto número de representantes por distrito.

Carolina Garrido dijo...

Gonzalo, efectivamente existe una importante evidencia de la lejanía entre la ciudadanía y la clase política. Por lo mismo, es urgente reformar no spolo el sistema por el cual la gente elige a sus representantes sino que también fortalecer el sistema completo (voto en el exterior y primarias, por ejemplo). Sin embargo, estoy de acuerdo que esto no lo es todo. Es posible fortalecer nuestra democracia con algunos mecanismos de democracia directa que permitan fortalecer el poder de la ciudadanía, como las iniciativas populares de ley; consultas populares, entre otras. Hay un largo camino por recorrer.

Rodrigo dijo...

SSe supone que el gran problema del pais es la lejania entre la ciudadania y la clase politica. Un sistema más complejo y practicamente inexplicable al chileno comun y corriente es peor para el pais.
Yo tengo la impresion de que sin una reforma a los partidos que involucre a los ciudadanos y a los militantes, a traves de los plebiscitos vinculantes con postulanes abiertos, poco se puede mejorar la relacion ciudadania-politicos, aunque se haga el voto voluntario, o se abra el voto a los chilenos en el exterior, o se cambie incluso el binominal, ya que sin incluir a la gente en los procesos, poco se puede hacer para mejorar la democracia chilena

Saludos :)

Leftdance dijo...

excelente blogs

sin dudas solo un sistema proporcional d hont respeta la voluntad popular expresadaen comicios, otros sistemas fuerzan bipartidismos ficticios

saludos desde argentina