3.3.11

Columna: EN LA CANCHA SE VEN (ADIMARK FEBRERO-2011)

Las cifras de la encuesta ADIMARK (Febrero, 2011) vienen a recalcar lo que otras encuestas ya han demostrado una y otra vez: qué en Chile no existe la ética política y por ende, no existe mucha diferencia entre uno y otro bloque. La encuesta también indica que Chile, como buen país experimento -cosa que a veces nos pone en la vanguardia- es uno de los primeros países que entra de lleno al terreno vacío, a la 'tierra política de nadie'.

La gente -antes llamado 'pueblo'- ya lo percibió y se anticipa con su rechazo al quehacer político.

Por décadas en Chile, la clase política ha demostrado una prepotencia abierta a la gran mayoría de la sociedad. Una prepotencia asentada en la creencia que la gente es tonta y no se da cuenta de que cada acto político tiene consecuencias directas en sus vidas.

Ahora, esa mayoría 'tonta' tiene -quizás sin saberlo- el sartén por el mango porque esa 'tierra de nadie' (donde el futuro no se puede predecir con exactitud) encarna la pesadilla más grande para los especuladores tanto de la banca como la política.


El rechazo se palpa en todos los niveles.

La Cámara de Diputados provoca un 55% de desaprobación y el Senado, 52%.
Por otro lado, la Alianza es desaprobada por 54% y la Concertación por 58%.

El rechazo viene a la par con la falta de identificación con uno de los bloques ya que sin ética, no hay identidad.

Si bien ante la pregunta por la 'identificación' con el gobierno de Piñera baja de 38% a 31% y aumenta la identificación con la 'oposición' de 37 a 42%, el grupo que no responde o no sabe, se mantiene en los últimos meses, en 27%.

Si se contrasta esas cifras con la aprobación de los dos bloques (Alianza 33% y Concertación 27%) queda claro que quienes se oponen al gobierno de Piñera no se hacen sinónimos a la Concertación.

Por eso mismo es iluso creer que se pueda capitalizar con lo que ocurra con la Alianza o gobierno de Piñera ya que no afecta en nada el nivel de adherencia a la Concertación. Piñera puede bajar otros 10 puntos en su aprobación y aún así, no se traspasará o convertirá automaticamente en apoyo a la Concertación.

El primer pecado en la política es ser definido o definida por el contrincante. El segundo, es no estar atento a los latidos en la sociedad.

La Moneda o el gobierno de Piñera, se ha centrado en el clásico manejo de 'hechos' remitiendo a una praxis que ya está quedando en el pasado. No es raro. Lo que 'hace' la derecha chilena -con o sin partidos políticos- está bien definida hace décadas. Venden lo que no es de ellos para luego comprarlo para si mismo. Cambia un poco el marketing del producto pero nada más. Así, el gobierno de Piñera y sus políticos no han cesado en llamar todo aquello que está disgustado con su performance, 'oposición' y 'obstruccionismo' con resultados ambiguos. Además, piden no "politizar" el debate (tomando prestado el concepto de EEUU).

Y es justamente una "politización" que necesita Chile.

Ha pasado un año desde que Piñera ganó las elecciones. En tiempos en que unos pocos meses son lo que antes pesaba un año y que en Chile la presidencia dura 4 años, 2010 es un año doblemente perdido.

El pacto electoral de la Concertación aún se vende como plataforma ideológica sin percatarse que el famoso 'centro' hace rato es propiedad de la derecha y ahí se quedará. Tampoco se han percatado que se agotó la paciencia del electorado. Por eso mismo, es tragicómica la discusión sobre si existe o no la Concertación y si se debe o no abrir hacia 'otros flancos' de la sociedad. Asimismo, el nombre mismo del pacto electoral da para sendas de columnas que no aportan en nada.

Es una equivocación seguir haciendo lo mismo (Enrique Correa) pero esperando un resultado electoral diferente ya que raya -como bien decía Einstein- a la locura sin creatividad. Y sugerir que es una cosa de cambiar las caritas antiguas por la juventud biológica (Eugenio Tironi) es señal de una flojera intelectual abismante. Claro, ambos necesitan asegurar el futuro y por eso, abogan por un status quo remozado. Es su negocio.

Una sostenida aprobación de 27% -por años- debería ser ya una alerta de que la ambivalencia política está out y fuera de moda como así también las negociaciones oscuras entre los dos bloques. Si antes los pormenores de las transacciones quedaban bajo mil llaves, hoy cualquier mortal puede indagar con solo usando Internet y sin olvidar ningún detalle.

Con todo, hay que recordar que 'estar' se puede convertir en 'ser'.

Es decir, en 'el terreno de nadie' sobreviven quienes la entienden como una oportunidad y quienes entienden que la política no es retórica sino una lucha por el poder entre quiénes lo tienen y quiénes no.

Significa que cualquier político o política debe, desde ya, definir su espacio de valores y principios.

Atrás quedó el marketing que sustituye con cifras y conceptos técnicos a la acción política local. Atrás queda también la creencia que la innovación (traer de vuelta los valores) no es necesaria. Ya no sirve repetir que las políticas públicas son neutrales porque la 'gente' sabe que los tecnócratas no existen.

Y es tan simple. Se trata de 'rayar la cancha' para luego, ir por más. O en otras palabras, definir qué es lo que se quiere y qué no, qué es lo que se busca y qué no. Y qué estoy dispuesta o dispuesto a defender.

Todas posturas concretas que junto con la ética (los valores y principios que se defienden) naturalmente crea la identidad y expone la transparencia.

Una salida del closet justificada porque bien es sabido que en la cancha se ven los gallos y las gallinas.


Columna Universidad de Chile (2 de Marzo, 2011)

12 comentarios:

yasna dijo...

con el sistema electoral actual y el cual se niegan a cambiar tanto la derecha (Alianza) como la ya casi derecha (Concerta)es claro que se juran que si no votan por uno, votan por el otro...no hay donde elegir. El votante elige el menos "pioors" o los ya astiados simplemente no votamos por ninguno y que se jodan todos XD ( en mi caso no voté en 2a vuelta porque JAMAS votaría por la derecha y tb JAMAS votaría por un DC ) seguro dirán que desperdicié un voto y bla bla pero prefiero mil veces "desperdiciar" mi voto, a que votar por alguien para presidente que NO ME REPRESENTA EN LO ABSOLUTO, es más, que es todo lo completamente opuesto a lo que quiero para el país en que nací y me crié, no digo "y moriré" porque en el fondo tengo la esperanza de ir a brasil a morir con una caipirinha en una mano y un carioca a mi lado ¬¬.

A mi manera de ver es más ético votar por quien realmente me representa a que votar por el "menos piors", es no vender ni traicionar mis creencias ni principios aunque me pongan contra la espada o la pared, al final como ciudadana común y corriente, lo único que me queda son mis principios, mis ideas, mis convicciones.

El por qué al Gobierno le dá igual si baja en las encuestas? OBVIO, si ya no los saca nadie hasta el 2014 y si en un año han vendido la mitad de Chile en lo que resta de gobierno terminan de venderse (a ellos mismos) lo que queda.
Además la "eficiencia" en aprobar leyes de beneficio propio les deja asegurado todo para despues del 2014 si es que hay cambio de gobierno, aunque, entre cambiar de la Alianza a la Concertación es como cambiar un "Danky21whiskycream" por un "Danky21Sour", al final es el mismo helado.
O en otras palabras palabras "la misma puta con distinto vestido" ("finito" pero no menos cierto XD)

theoriesofmambo dijo...

Bravissima, Montse - muy aguda.

Descontento al alza, "gente" reaccionando aun en verano, y ahora se acerca el invierno. Será un año de movilizaciones.

Pero, ¿cambian finalmente las reglas del juego? Y si es así ¿quién puede capitalizar de ese escenario?

the Chilean Buey dijo...

Lo que pasa es que desgraciadamente , la gente es tonta, y pase lo que pase, igual va cada 4 años a dejar su voto por el menos malo , reproduciendo este mediocre sistema ...

Rocío Salazar dijo...

Siento que la masa productiva de este país es cada día menos tonta -o más suspicaz-, pero falta motivación. No solo de pan vive el hombre... nos falta un remezón ideológico que nos obligue a exigir lo que es nuestro, a no depender de terceros que hagan el trabajo mal hecho, a tratar de ineficientes a personas que se les paga por tener poder de gobernarnos y a sobreponer nuestro bienestar social (familiar y global).
Lamenteblemente al momento de las elecciones -y tal como dice yasna- perdemos la consecuencia y votamos por el mal menor. Yo no estoy dispuesta a perder la oportunidad de elegir, pero este elegir nos hace pésimo como sociedad, este elegir nos quita democracia.

Rogelio Segundo Soto Machuca dijo...

Creo que el 2013 pueden pasar varias cosas:
1.- Gana una coalición política distinta de la que actualmente gobierna (o sea, no necesariamente la Concertación),
2.- Gana la Coalición por el cambio porque el votante de derecha históricamente es contrario a perder su voto anulándolo o votando en blanco (así que gana el que mantenga más voto duro de dos coaliciones desprestigiadas total, alguien tiene que gobernar)
3.- El descontento popular se manifiesta como en los paises del Medio Oriente y termina en un cambio constitucional con lo que este lleva aparejado. En este último caso me permito manifestar mi escepticismo porque en definitiva "es la raza la mala" y a menos que ocurra lo que los creyentes llaman "milagro", lleguen los que lleguen al poder, harán más o menos lo mismo que ahora. El mundo occidental cristiano va lanzado en cierta dirección y no hay quien o que lo pare.

SerHumanoLibre dijo...

Ni raza mala, ni tontera, porque pensar de esta manera es seguir sosteniendo la misma coartada liberal, donde el individuo es destacado para cuando pasan cosas “malas” (no pagar transantiago, los saqueos post-terremoto), y la ideología es destacada para cuando pasan cosas “buenas” (el “milagro chileno”, “los jaguares”, etc.). Es simplificar demasiado, siento que las estadísticas van dando cuenta entre otras variables, un cambio generacional. Y que los que aprueban esta actual forma de ser gobernados son nuestros propios parientes conservadores que han votado desde la vuelta a la "democracia" o por uno o por otro, pensando ingenuamente que había una diferencia. Por lento que parezca, efectivamente ha existido un cambio en las generaciones no tan nuevas y las nuevas en Chile, personas que nos consideramos los más normales del mundo, nada especiales, pero que sostenemos una visión muy crítica frente a la lógica económica liberal y al conservadurismo valórico de la concertación y la derecha.
Creo que hemos de avanzar en esta identidad que habla Monserrat Nicolas, continuar con el trabajo de hormiga que diferentes human@s han estado realizando desde hace mucho tiempo. Sin ningún tipo de temor a las consecuencias, por quitarnos el adoctrinamiento ideológico en el cual nos habían sumido, bajo ese pensamiento único que si no te plegabas, parecías una especie de cobarde burócrata estalinista, o algo así. El mayor triunfo del liberalismo es habernos hecho pensar que es sinónimo de Libertad, la mayor derrota por ende es demostrarnos y narrarnos una y otra vez lo sumisos que nos ha vuelto, a través de todos los miedos posibles de inocular, a perder el trabajo, el colegio municipal, la delincuencia… en fin la lista es larga.

juansandoval dijo...

Muy bien el análisis.
El problema de fondo es que en este pais no hay antagonismo, es decir, no hay nada distinto en disputa que la mera administración de lo ya existente. Y Politica sin antagonismo es una verdadera contradicción en los términos¡¡.
La pregunta que a mi juicio es relevante plantearse ahora es por lo que ocurrirá. ¿El disciplinamiento de la cultura será tal como para que el descontento siga expresandose como una suerte de rumear silencioso y debil o éste se transformará en un desorden tal que se re-estructure un clivaje populista?... podría ocurrir algo así como que se vayan todos?....

Xavier Andrade dijo...

La gente es tonta, el gobierno no necesita la aprobación hasta que vengan las próximas elecciones.

Eso lo sabe la concertación, la aprobacion de Bachelet no pasó del 50% hasta un año y medio antes de las elecciones.

Rogelio Segundo Soto Machuca dijo...

Sale re fácil echarle la culpa al sistema liberal, con el cual no concuerdo para nada pero, al fin no es más que una constatación o exacerbación de lo peor del ser humano, algo que siempre ha estado ahí y que no fue inventado por el liberalismo. SerHumanoLibre, cada uno es libre de creer lo que quiera pero, me da la impresión que te estás haciendo la misma opinión que aquellos que pusieron su fe en los hippies en los años 60. La religión no ha podido mejorar sustantivamente al ser humano, menos lo ha podido hacer la ideología ¡y estamos hablando de hart tiempo!. Dales poder a los que ahora se sienten tan puros y nuevos y al rato van a estar cayendo en lo mismo de siempre, la historia de la humanidad ha consistido en eso pero, como dicen, la esperanza es lo último que se pierde

Seres Humanos Libres dijo...

Don Rogelio:

Acerca de lo que usted plantea: “no es más que una constatación o exacerbación de lo peor del ser humano, algo que siempre ha estado ahí y que no fue inventado por el liberalismo”. Pienso que a lo mejor no me ha entendido bien o no me di a entender correctamente.

Situar las causas en factores intrínsecos e inmodificables de las personas es una forma de conservadurismo enorme. Lo más fácil es poner una meta en el plano de lo inalcanzable e irrealizable para fomentar la necesidad de discursos como "la medida de lo posible" o la necesidad de los "tecnócratas", en tanto “los humanos son así y esto no va a cambiar”, y, si cambian, será para peor...

Por otra parte don Rogelio, el problema no es vivir bajo un tipo de ideología, ya que siempre va a existir una creencia fundamental para cada época (J. Ortega y Gasset plantea esto). El problema es que te ideologicen a lo bestia, castigando cualquier desviación de esta norma brutalmente, en el plano económico principalmente. Y que luego esa ideología quede impune y enaltecida como “el camino a seguir”. Eso es construir un tipo de religión también. Le recomiendo una autora que es para mí fundamental, Naomi Klein, sobre todo su último libro del año 2007 “La Doctrina del Shock, el auge del capitalismo del desastre” para que quizás se anime a darle una vuelta al tema.

No pongo mi fe en “mejorar al ser humano” ni menos quiero cambiar de cadenas cada 4 años, quiero que el poder este repartido lo máximo posible entre los seres humanos como iguales. Y para eso es necesario forcejear en la batalla por las ideas, batalla que la derecha siempre ha tenido claro como ganar, pero la izquierda no, tal cual como dice y explica magistralmente otra gran autora, Susan George, en su libro “El Pensamiento Secuestrado, cómo la derecha laica y religiosa se ha apoderado de Estados Unidos” .

Las ideas de mundo definen nuestro modo de vida, más allá de las características individuales de las personas. Y hoy en día, la idea de mundo que vivimos y nos define, indeseada y violentamente impuesta, es el liberalismo (que nos es nuevo) y el conformismo social, basado evidentemente en el miedo, en el temor. No hay humano más fácil de manipular que el asustado y el vulnerable don Rogelio. Por eso insisto, quizás no somos tontos como usted plantea, quizás vivimos muy asustados, y esto es una gran diferencia.

Un saludo

Victor Ramos Muñoz.

La Yayi dijo...

Excelente.
La ambiguedad, la falta de límites claros y las ya inexistentes declaraciones de principios son las principales causas del poco apego y la dificultad para identificarse. En todo orden de cosas.
Me encantó porque era lo que pensaba y me faltaba ordenarlo.

Pazamos dijo...

A mí modo de ver, la gente esta desencantada y apática con los políticos por que hoy ya no existe ese estrecho margen de información que recibía de manera conveniente y acomodada, filtradísima y que limitaba discernir entre los " hechos " que se consideran justos y de bienestar, versus los que dejan el gusto amargo de lo injusto y tránsfugo.
Hoy como ciudadano aspiro a una representatividad que genere ideas,aunque sean arriesgadas, pero que las pongan sobre la mesa, que asuman ese riesgo, que sean valientes sin ser temerarios ni charlatanes. Que generen una discusion ciudadana en todas la esferas,y que con ello se logre retornar un poco de confianza, frente a tanto tongo y saqueo legal, pues la gente piensa, cree y aspira a ser protegida siempre...en sus derechos y mientras ello se mantenga en vilo seguiremos estando políticamente en tierra de nadie.